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El
increíble milagro de Javier Otxoa
JOSU
GARAI. Madrid
Además
de Lance Armstrong, aunque por distintos motivos, el ciclismo ya tiene
otro héroe. Me refiero a Javier Otxoa, a quien hace diez meses
todos dimos por acabado y quien sin embargo ha vuelto a montar en bicicleta
en los últimos días. No en rodillo, sino en la Look
que su equipo le tenía reservada para competir -la que llevaba
el día del accidente era la de entrenamiento- y que el Kelme-Costa
Blanca le envió, a petición suya, hace escasamente un mes.
Otxoa
quería volver a subirse en bicicleta y ya lo ha conseguido. Su
fortaleza, su tesón, sus ganas de luchar y de no rendirse nunca,
esas cualidades que le permitieron ganar la etapa reina del Tour00
y convertirse de esa forma en el héroe de Hautacam, han hecho posible
el milagro. Hace unas semanas pidió a los responsables del equipo
que le enviasen una bicicleta y, sin tiempo que perder, ya se ha subido
a ella.
Primero
la mimó, la limpiaba y la engrasaba casi a diario cuando no era
necesario; estaba como un niño con bicicleta nueva. Después,
no sin esfuerzo, se subió a ella en parado, más tarde se
dio una vuelta y ya es capaz de mantener casi perfectamente el equilibrio
para sorpresa y fascinación de todos los que le rodean.
Quizá
porque ha conseguido subirse de nuevo en su burra, Javier
Otxoa está muy animado. Tanto es así que este pasado domingo
su hermano Andoni le preguntó si quería ir a San Mamés
a ver jugar a su equipo del alma, el Athletic de Bilbao, y contestó
afirmativamente. El resultado no fue del todo bueno, porque su
Athletic empató con el Rayo, pero Javier Otxoa disfrutó
y dio un paso más adelante en esa complicadísima carrera
que está resultando su recuperación.
Mañana
y tarde
Otxoa
realiza sesiones de mañana y tarde como rehabilitación.
Por la mañana, tras el aseo y desayuno, se traslada a Bilbao para
seguir, en una delegación del Centro Aita Menni en la capital bilbaína,
el plan que comenzó al recibir el alta en el Hospital de Cruces.
Allí trabaja varias áreas: la física, la psicológica
y la relacionada con el habla (logopedia).
Por
la tarde, horas después de la comida, se mete en el gimnasio que
con tanto mimo preparó junto a su hermano Ricardo en el garaje
de su casa para hacer pesas, rodillo y darse, si procede, una pequeña
vuelta en bicicleta. Javier no escatima esfuerzos y se emplea al máximo,
exactamente igual que cuando su hermano Ricardo le acompañaba.
Hematomas
en el cerebro
Lo
malo es que aún tiene dos hematomas en el cerebro que, por el momento,
nadie se ha atrevido a intervenir por el peligro que entraña una
operación de este tipo. Además, su progresión es,
aunque lenta, evidente y eso en una persona joven quiere decir que las
células sanas se están multiplicando y los edemas pueden
llegar a desaparecer.
Desde
que salió del coma, Javier ha engordado mucho y actualmente pesa
82 kg., otro síntoma de su recuperación. Pese a todo, sin
embargo, nadie en su entorno quiere echar las campanas al vuelo, ya que
su cerebro sigue respondiendo con lentitud.
JAVIER
SIGUE PENSANDO EN SU REGRESO AL MUNDO DEL CICLISMO
Otxoa:
"Mi reto es volver a correr algún día"
JOSU
GARAI. Madrid
Han
pasado diez meses desde su accidente, pero su objetivo y su obsesión
sigue siendo el mismo: Volver a correr algún día.
Ese es mi reto, le comentó hace unos días a Guy Roger,
el enviado especial de LEquipe, que ha seguido la recuperación
del corredor vasco como si de uno de los suyos se tratara.
Javier
no especificó si a lo que aspira es a correr de nuevo como profesional,
amateur o, simplemente, como cicloturista, pero sin duda se encuentra
en el buen camino. Lo importante es que se ha salvado el hombre,
explica Joan Mas, mánager del equipo Kelme-Costa Blanca. Sería
otro milagro que también se salvara el deportista, el campeón
que ganó, en el Tour de 2000, en la difícil cima de Hautacam.
Joan
Mas estuvo hace dos semanas con Javier Otxoa, sus padres y su novia en
Logroño, en el homenaje a Javier Pascual Llorente, quizá
su mejor amigo. Con respecto al último día de la Vuelta
a España, cuando estuvo cenando en Madrid con nosotros, le noté
mejoría, porque por ejemplo ya andaba sin necesidad de muletas.
Es evidente que progresa, pero muy lentamente, añade el mánager
catalán. Aún le cuesta mantener una conversación
fluída, pero lo cierto es que hace diez meses nadie daba un duro
por él y ahora ha vuelto a sorprendernos con otra hazaña.
El
equipo Kelme-Costa Blanca, como prometió en la Vuelta a España,
le ha renovado un año más su contrato. No es un contrato
federativo, pero de esta forma puede estar tranquilo a efectos de Seguridad
Social, explica Joan Mas.
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