| Ciclismo
y diabetes
Cualquier
diabético puede hacer ciclismo. Es mas, es el deporte que más
recomiendo. Hay que extremar aún mas las medidas de alimentación
sobre la bici (que todos deberíamos seguir aún sin ser diabéticos
y que no seguimos): comer unos 50 gramos de hidratos (en forma de barritas,
fruta) por cada hora de ejercicio.
VII
Congreso Nacional de Medicina Deportiva: La reducción es posible
y positiva, según Jorge Candel "El deporte es una actividad
muy
beneficiosa para los diabéticos".
El
ejercicio físico no tiene ni el mismo efecto ni la misma utilidad
en los distintos tipos de diabetes. Tampoco todas las modalidades deportivas
son aconsejables. Sin embargo, está comprobado que la actividad
sí es beneficiosa para todos los diabéticos (ya sean del
tipo 1, 2, intolerantes hidracarbonados o mujeres con diabetes gestacional
durante el embarazo).
"La
diabetes del tipo 1 se debe a un fallo de la célula ß que
es incapaz de producir insulina por una alteración autoinmune".
Aunque el ejercicio físico es beneficioso para este grupo no es
tan eficaz como para otros. Juan José Barbería, jefe del
Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital de Navarra,
ha explicado las razones: "El ejercicio físico disminuye las
necesidades de insulina del diabético, mejora los controles de
glucemia y la hemoglobina A 1 C, pero debe realizarse de forma programada".
En principio el diabético tipo 1 debe
evitar algunos deportes, como el ala delta, el submarinismo o el alpinismo,
"por el riesgo de sufrir una hipoglucemia que le provoque un accidente".
Tampoco
son aconsejables los deportes de contacto, como el boxeo, ya que "si
se tiene una retinopatía diabética se puede sufrir un desprendimiento
de retina o una hemorragia vítrea, dos complicaciones graves".
El diabético tipo 1 puede practicar el resto de deportes, incluso
para la competición, pero siempre que reúna ciertos requisitos:
"Siempre que esté bien compensado, habitualmente tratado con
dosis múltiples de insulina, que se pinche varias veces a lo largo
del día, con un buen manejo de la dieta y que esté bien
atendido por un equipo adecuado". La diabetes de tipo 2 es distinta:
"El páncreas de estos pacientes -
que responden a un perfil de personas mayores de 40 años mientras
que la tipo 1 es más precoz- produce insulina, pero por algo que
se desconoce esta insulina encuentra resistencia a la hora de cumplir
su principal misión: meter la glucosa dentro de la célula".
Uno de los problemas que plantea este grupo es que, por su edad, su peso
o las otras patologías asociadas a la diabetes que sufre, se caracteriza
por ser muy sedentario. Pero un hecho está comprobado: "El
ejercicio físico facilita la entrada de glucosa dentro del músculo,
puesto
que mejora los receptores de la insulina que hay en las células.
El diabético de tipo 2 necesita ponerse menos cantidad de insulina".
Más
ventajas: Además hay otros efectos beneficiosos, "como el
que disminuyan algunos lípidos, como los triglicéridos.
Aunque no se ha demostrado todavía en diabéticos 2, el ejercicio
también aumenta los niveles del HDL colesterol. Por último,
es recomendable para que disminuya la tensión arterial". Nadar,
hacer bicicleta, andar, cualquier actividad que comporte algo de ejercicio
es recomendable. Pero hay que hacerla. Las personas que sufren intolerancia
a los hidratos de carbono están en una situación intermedia
entre la normalidad y la diabetes.
"Si
una persona tiene la glucosa normal hasta 110 y a partir de 126 es diabética,
las personas que sufren intolerancia hidrocarbonada se sitúan en
este intervalo. Al año, un 7 por ciento de estas personas se transforman
en diabéticos de tipo 2; de ahí la importancia de la prevención
en este grupo, con cambios de estilos de vida y con el ejercicio físico.
Entre el 10 y el 50 por ciento de estos pacientes pueden evitar pasar
al estadio siguiente y el ejercicio juega un papel esencial".
El
efecto del ejercicio en las mujeres que sufren la llamada diabetes gestacional
durante el embarazo es también especialmente interesante desde
el punto de visto preventivo, puesto que puede impedir la aparición
de una diabetes de tipo 2. "Es la aparición de un cierto grado
de intolerancia hidrocarbonada transitoria en el curso de un embarazo
en una mujer que no se sabía diabética", ha explicado
Barbería. "Después del parto pueden pasar dos cosas:
que la tolerancia vuelva a ser normal o que sea patológica y se
convierta habitualmente en una diabetes de tipo 2. Se puede hacer prevención
en esta diabetes transitoria también con el ejercicio".
Por
último, cabe señalar que existe una relación entre
diabetes y resistencia en la actividad física: "Se ha visto
que los diabéticos sedentarios tienen una capacidad aeróbica
entre el 10 y el 20 por ciento inferior a la de los no diabéticos,
es decir, que consumen menos oxígeno.
Teniendo
en cuenta que, por ejemplo, al caminar necesitamos un consumo de oxígeno
del 12 por ciento, en el footing puede ser del 50 ó 60 por ciento,
y en el atletismo se roza el 95 por ciento". Este consumo bajo de
oxígeno mejora justamente en los diabéticos cuando hacen
ejercicio.
Recopilación:
Dr. Alejandro Lucía
|