Los vallados cinegéticos tienen una historia reciente en nuestro término municipal de Ayora, remontándose el primero de ellos al año 1991.

Detalle del valladoDecir que un vallado cinegético es una obra en la que se procede al cerramiento de una finca forestal mediante el levantamiento de un vallado metálico, que recorre todo el perímetro de dicha finca y utilizado normalmente por sus propietarios como cotos para la práctica de caza mayor u otras actividades cinegéticas.

La presencia en nuestro término de propiedades extensas con superficies cercanas o superiores a las 500 hectáreas, así como el descenso de la rentabilidad de las actividades extractivas tradicionales practicadas en los mismos, sobretodo extracción de madera, han propiciado que durante los últimos años se pusieran en venta estas fincas por parte de sus propietarios.

Los nuevos propietarios de estas fincas suelen ser sin excepción personas totalmente ajenas a nuestra comarca. Este hecho que acabamos de indicar merece ser destacado, ya que ha originado una forma diferente del derecho de la propiedad, alejado del todo del ejercicio tradicional, en el que se compatibilizaba este derecho con otras actividades económicas o puramente de aire libre realizadas habitualmente por terceros.

Detalle del valladoTradicionalmente en estas fincas se arrendaban los pastos para ganadería extensiva, se realizaba el asentamiento de colmenas y se recolectaban leñas, piñas o setas. Actualmente con el auge del turismo rural se propicia un uso más lúdico, como la práctica del senderismo y de los paseos en bicicleta de montaña a través de caminos públicos y cañadas o veredas de ganado que atraviesan estas propiedades. Todos estos usos convertían estas propiedades privadas forestales en espacios no cerrados al aprovechamiento colectivo por parte de la sociedad rural del entorno. Este hecho propiciaba un sentimiento colectivo de implicación en la conservación de estos espacios por parte de esta población rural de la zona.

El MugrónLos vallados cinegéticos como máximo exponente de un nuevo enfoque de la propiedad forestal totalmente desligado del tejido social circundante, han dado pie en nuestro municipio ha una serie de sentimientos encadenados. A la sorpresa inicial siguió la perplejidad pasándose de ésta al malestar actual de la población.

Sorpresa por encontrarnos frente a una forma diferente de ejercicio de la propiedad, un ejercicio excluyente con los usos tradicionales desde siempre en nuestra memoria y ligados a los montes de nuestro término.

Sorpresa por la finalidad a la cual se destinaban los vallados, la caza mayor. Una práctica sin tradición alguna en Ayora y que solo posee el antecedente limitado de la caza del jabalí, que por otra parte es también relativamente reciente.

Sorpresa por el hecho de que la caza que se practica, es realizada sobre animales no propios de la fauna de nuestra comarca, que son introducidos artificialmente en un medio cerrado para posteriormente ser cazados.

Malestar por comprobar con evidencias abrumadoras que los vallados cinegéticos incumplen en muchos casos la legislación que les es aplicable. Algunos de estos incumplimientos son:

  • Vallados no permeables al paso de la fauna silvestre no cinegética. En la mayoría de casos no existen habilitados pasos para pequeños animales.
  • Estos vallados cortan sistemáticamente caminos públicos, servidumbres y cañadas ganaderas.
  • No se realizan inspecciones veterinarias de la fauna cinegética.

Se observa que por parte de la autoridad competente en materia medioambiental se produce una incomprensible tolerancia y dejadez que se repite cuando los vallados lesionan intereses públicos y derechos de terceros al apropiarse y/o cortar vías pecuarias y caminos públicos.

Por otra parte, la presencia de cabra montés en la zona donde se ubican algunas de las fincas valladas y las nuevas peticiones de vallados, es motivo suficiente para denegar estos permisos en el cumplimiento del art. 3º de la resolución del 29/03/93 de la Dirección de Conservación del Medio Natural.

Actualmente en los montes del término municipal de Ayora existen cuatro fincas valladas, siendo su relación por orden de antigüedad la siguiente:

  • Finca del Gollizno.
  • Finca del Hontanar.
  • Finca de la Hortichuela.
  • Finca de los Marines.

Castillo de Ayora.Finalmente decir que en los últimos tiempos se está produciendo un cambio de hábitos en el panorama turístico, pasando de un mal entendido desarrollo turístico de costa, en el que se ha producido la degradación de paisajes, contaminación y un consumo excesivo de recursos, a un tipo de turismo ecológico, desarrollado fundamentalmente en las zonas o comarcas del interior.

Nace un turismo diferente que tiene como principales atractivos la naturaleza, las culturas tradicionales y un mayor o menor grado de aventura. Es el llamado ecoturismo o turismo verde, en el cual entran en juego aspectos como calidad del paisaje, el estudio y observación de la flora y fauna, la tranquilidad, la autenticidad del entorno, etc. Con los vallados cinegéticos este tipo de aprovechamiento turístico del entorno natural queda totalmente truncado, ya que se propicia un uso y disfrute del entorno totalmente limitado a unos pocos.

Fdo. Zacarías Alves

Detalle del vallado

Detalle del vallado

Detalle del vallado
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Detalle del vallado
Detalle del vallado
Detalle del vallado
Detalle del vallado
Detalle del vallado

Detalle del vallado

Detalle del vallado
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Castillo de Ayora.
Castillo de Ayora.
El Mugrón
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