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PREDICCIONES
METEOROLÓGICAS
Manejando
una buena información sobre el tiempo que va a hacer, no tendremos
sorpresas en nuestras salidas pues habremos elegido correctamente la ropa
y el itinerario a seguir. El Instituto
Nacional de Meteorología pone a nuestra disposición
predicciones con varios días de antelación, a nivel continental,
estatal,
autonómico
o incluso provincial.
Estas últimas son las que más nos van a interesar pues indican
con gran detalle como va a evolucionar el tiempo a lo largo del día
en un área muy reducida.
Hay
que tener en cuenta que los mapas significativos (los de símbolos),
aunque ayudan a dibujar un rápido esquema mental del tiempo por
zonas, no proporcionan tanta información como las predicciones
(que se ofrecen en forma de texto) por varias razones:
- Muestran
una información estática y no en evolución.
- Visualizan
zonas muy amplias, con menor definición. En muchas ocasiones,
no muestran ningún símbolo sobre la zona que vamos a recorrer.

- No
ofrecen información del viento salvo en las zonas marítimas.
Veamos
un ejemplo de predicción:
PREDOMINIO
DE CIELOS POCO NUBOSOS, CON ALGUNOS INTERVALOS NUBOSOS DE TIPO ALTO
Y DE EVOLUCION Y, ALGUN CHUBASCO AISLADO OCASIONALMENTE TORMENTOSO POR
LA TARDE. BRUMAS MATINALES. TEMPERATURAS EN LIGERO ASCENSO. VIENTOS
FLOJOS VARIABLES CON BRISAS.
En
la predicciones no hay valores concretos de temperatura sino referenciados
a la temperatura del día anterior. Si nos vamos a desplazar lejos
para hacer una ruta, esa referencia no será útil por lo
que deberemos consultar el mapa de temperaturas. Normalmente, por cada
provincia ofrecen la mínima y la máxima de tres o cuatro
localidades significativas. Consecuentemente, elegiremos como referencia
la más próxima a nuestro itinerario, siempre y cuando tengan
el mismo tipo de clima. Hay que tener en cuenta que, salvo bruscos cambios
de tiempo, la mínima se acercará bastante a la temperatura
al amanecer, y la máxima a la del medio día solar.
En
el caso de puentes y situaciones de alerta, el Instituto
Nacional de Meteorología ofrece una predicción especial
del periodo completo en formato PDF que podemos imprimir fácilmente
en nuestra casa y llevar cómodamente a cualquier sitio. En dicho
documento se suele advertir de que, conforme se aleja en el tiempo, la
predicción disminuye su porcentaje de acierto.
También
podemos consultar las predicciones
de precipitación con tres días de antelación.
Muy útil para hacernos una idea de cuanto va a llover.
Por
último decir que, a pesar de que mucha gente piensa que el "hombre
del tiempo" no acierta nunca, la predicción para el día
siguiente cuenta con un alto grado de fiabilidad, y la de los días
sucesivos se aproximará bastante a la realidad. Por ello recomendamos,
siempre que se tenga ocasión, la consulta de la predicción
con un día de antelación.
LA
LLUVIA
En días de lluvia fina o tiempo "indeciso"
se puede seguir saliendo para no perder la forma, siempre y cuando se
tomen una serie de precauciones:
-
El chubasquero. Debe
ser una prenda fácil de guardar, ligera, impermeable y que permita
la transpiración. Los hay que tienen forma de riñonera
cuando están plegados. Aunque no llueva podemos utilizarlo en
los descensos pues aisla del viento y evita enfriamientos.
- Selección del itinerario.
Deberemos utilizar rutas que, debido al buen drenaje de las pistas por
las que transcurren, no acumulen demasiada agua y ni formen uno de los
peores enemigos del ciclista y de su montura: el barro. Podemos combinar
esas pistas con tramos asfaltados que estén poco concurridos por coches,
siendo conveniente realizar un itinerario que no se aleje demasiado
del punto de partida para que, en caso de que la lluvia arrecie, podamos
volver con rapidez. Si utilizamos alguna carretera de enlace hay que
tener en cuenta que la lluvia disminuye la visibilidad. Sería pues conveniente,
llevar una luz roja intermitente y prendas con alguna zona reflectante
que nos hagan fácilmente visibles al resto de vehículos.
-
Si no podemos eludir el barro, no está de
mas que echemos en nuestra mochila una botellita
de lubricante. Cuando el barro que se ha adherido a la cadena
se seca y cae, o cuando lo quitamos con una manguera que nos prestan
con la mejor intención, podemos encontrarnos
con una cadena totalmente desengrasada. Si no llevamos lubricante arrastraremos
un irritante gruñido a cada pedalada y un mal funcionamiento
del cambio, sobre todo trasero. Un poco de aceite de oliva nos puede
sacar del apuro.
-
Al llegar a casa es recomendable
limpiar y engrasar correctamente la bicicleta poniendo especial
atención en la cadena. Si lo hacemos con el barro húmedo
nos costará mucho menos tiempo que si lo dejamos secar.
- Con
la lluvia, las pastillas de los frenos se desgastan
más rápidamente por lo que es conveniente revisarlas de
cara a la próxima salida.
- No
salir nunca si hay alerta por gota fría
(fenómeno muy frecuente en zonas mediterráneas) o riesgo
de fuertes tormentas.
EL
CALENTAMIENTO
En días fríos
es importante el calentamiento de músculos y articulaciones antes
de empezar a pedalear, sobre todo si estamos un poco "mayores".
Sabemos que este consejo es fácil de dar pero difícil de
realizar por lo que os proponemos lo siguiente: durante los primeros kilómetros
de marcha subiremos un par de piñones por encima de lo normal.
Esto nos obligará a pedalear más rápido para recorrer
la misma longitud pero, a cambio, calentaremos músculos y articulaciones
con muy poca resistencia al pedaleo. Nuestras rodillas lo agradecerán.
Si, aún así tenemos problemas, existen cremas y geles que
producen un rápido efecto térmico y pueden evitarnos algunos
dolores en días muy fríos.
EL
FRÍO
En la parte superior del cuerpo seguiremos la regla
de las "tres capas" e iremos adaptándola
a los cambios de temperatura. Esta regla dice que deberemos jugar con
tres prendas cuyo buen funcionamiento dependerá de la calidad de
sus tejidos y del buen uso que hagamos de ellas. Son las siguientes:
- 1ª
capa. Una camiseta térmica. Su función
es sacar el sudor de la piel hacia la segunda capa. Esto lo consigue
por su gran capacidad de secado. Usaremos una de rejilla en Poliéster
o CoolMax si no hace
mucho frío, o una más tupida de Thermastat
en caso contrario. Al ser una prenda de secado rápido, la podremos
lavar y tenerla disponible para la salida del día siguiente.
- 2ª capa. Un maillot
de invierno. Su función es mantener constante nuestra
temperatura creando un microclima cuya temperatura se asemeja a la de
nuestro cuerpo y transpirar el sudor de la primera capa. Si el frío
es muy intenso recurriremos a maillots de Polartec.
- 3º capa. Una chaqueta
de membrana microporosa.
Su función es transpirar el sudor de la segunda capa, aislándonos
del viento y de la lluvia. Con la cremallera iremos regulando en todo
momento la temperatura de la capa interior, y si notamos demasiado calor
deberemos quitárnosla para evitar que las capas 1 y 2 se empapen.
Así evitaremos que en el primer descenso, se produzca el efecto
contrario al deseado, esto es, un rápido enfriamiento. Puede
estar confeccionada con diversos tejidos: Windstopper,
Windtex, Gore-Tex...
y, aunque podemos encontrar prendas de distintas marcas y un mismo tipo
de tejido, éste es exactamente igual para todas, aún existiendo
variaciones de precio muy considerables.
Debajo
del casco, sobre todo si tenemos poco pelo, llevaremos un pañuelo
de Poliéster si no hace mucho frío
o un casquete de Windstopper
o Windtex en caso contrario. El casquete
nos protegerá además las orejas y sobre todo, el oído
interno. Si somos propensos a inflamaciones en los oídos llevaremos
un par de algodones y nos los colocaremos sólo cuando sea necesario.
En los pies, con unos calcetines
de Lana Merina y Thermastat
será suficiente en la mayoría de casos. Si hiciera mucho
frío, nos pondríamos encima unas calzas
de Windstopper. Existen botines
de Neopreno que se ponen por fuera de la
zapatilla pero consideramos desaconsejable su uso por que no transpiran
y se llenan de barro, llegando a ser un verdadero incordio.
En las piernas, un culote
largo será más que suficiente en la mayoría
de los casos pues, al mantener las piernas en continuo movimiento, es
difícil que se enfríen. Si el frío es extremo podemos
buscar un culote con protecciones de Windstopper
o Windtex en su parte delantera.
En las manos, unos guantes
que nos permitan mantener un tacto adecuado sobre los frenos. Los más
recomendables son de Windstopper o de Thinsulate.
Si además tienen en la palma una almohadilla de Kevlar
(de alta resistencia al corte y al calor) tendremos una excelente protección
en las manos en caso de caída.
En el cuello podemos llevar
una "braga" o "tubo".
Si no hace mucho frío sólo la usaremos en descensos prolongados.
LAS
GAFAS
Hoy en día, por poco dinero, podemos
encontrar gafas con cristales intercambiables que, además de protegernos
los ojos de partículas extrañas (insectos, polvo, piedras,
ramas, barro...), nos garanticen una visión óptima en distintas
condiciones: niebla, sol sobre nieve, escasa luminosidad, etc.
LA
NIEVE
La marcha sobre la nieve es
una experiencia inolvidable para cualquier ciclista, pero se puede convertir
en una pesadilla si no se toman las precauciones oportunas:
- Nos abrigaremos siguiendo
al máximo las normas anteriores. No
está de más llevar un par de calcetines secos en la mochila,
pues seguramente nos mojaremos hasta las rodillas. Si
el día es soleado, nos pondremos unas gafas que nos garanticen
una buena protección ocular. De no hacerlo, corremos el riesgo
de padecer una conjuntivitis.
- Elegiremos
una ruta que conozcamos bien, que tenga referencias claras y, si es
posible, que no se aleje demasiado del punto de partida. Si pedaleamos
por un llano sin vegetación a los lados del camino, acabaremos
perdiéndonos y tendremos problemas. Ante la duda, volveremos
sobre nuestras huellas.
- Reduciremos la longitud
de la ruta, si es posible, eliminando los kilómetros en los que
sabemos que no vas a haber nieve. Es mejor cargar la bicicleta en el
coche hasta donde comienza la nieve por dos motivos: disfrutaremos mucho
más tiempo y nos cansaremos menos. Hay que tener en cuenta que
con un palmo de nieve, un recorrido nos puede costar el doble de lo
normal.
- Si la temperatura de la
noche anterior ha bajado de 0º, tendremos mucho cuidado con las
placas de hielo que se puedan haber formado.
- Procuraremos
pedalear de pie sobre la bicicleta lo menos posible. Si lo hacemos,
es muy probable que perdamos tracción en la rueda trasera. Unas
ruedas con bastante taco nos ayudarán a no patinar.
En un par de salidas nos sorprenderá
el equilibrio que conseguiremos encima de la bicicleta. Nos ayudará
posteriormente sobre barro y terreno muy suelto.
EL
VIENTO
Aunque nos afecta menos que
a nuestros colegas de la carretera, es conveniente buscar caminos protegidos
por bosques o montañas. Personalmente, si hace mucho viento prefiero
no salir.
EL
DIA ACORTA
En invierno los días
son más cortos y si nos gusta salir por la tarde, al menor contratiempo
podemos encontrarnos a oscuras en medio del monte o en un tramo de carretera.
No está de más llevar una pequeña linterna acoplable
en nuestro manillar y una luz roja en la tija del sillín que nos
haga visibles a los demás. Nos pueden evitar un mal rato.
LAS
CAIDAS, EVITAR LA HIPOTERMIA
Cuando se produce una caída y la persona accidentada
no puede continuar por sus propios medios, es importante mantener la calma
y seguir unas normas básicas:
- Administración
de primeros auxilios. Si algún miembro
del grupo está capacitado para ello, mejor:
- Si se ha producido un
corte con abundante sangre se estudiará la posibilidad de
practicar un torniquete (una braga del cuello y una bomba pueden
ser suficiente para realizarlo).
- Si hay luxación
o posible rotura de un brazo, se inmovilizará junto al torso,
anudándolo con un chubasquero o maillot antes de que la inflamación
haga muy doloroso cualquier movimiento.
- Si
hay posibilidad de fractura en una pierna, se puede entablillar
si tenemos conocimientos de cómo hacerlo. Si no es así,
no tocarla.
- Plan
de evacuación en función
de la gravedad del herido. Si llevamos móvil y disponemos de
cobertura deberíamos informar de nuestra situación a algún
familiar, buscando la vía mas rápida para acceder a una
carretera o pista forestal y estableciendo un punto de encuentro de
forma precisa e inequívoca. Si la situación es grave,
deberemos barajar la posibilidad de llamar al 112
dando nuestra posición con la mayor exactitud posible. Si no
es posible utilizar el teléfono, habrá que pedalear rápido.
En este caso iremos por parejas, por si se produce otro imprevisto.
Siempre es mejor pensar cinco minutos más como vamos a actuar
que lamentar una situación que no habíamos previsto. Una
vez puesto en marcha el plan habrá que sopesar bien las consecuencias
de cualquier variación que se nos pueda ocurrir.
- Evitar
la hipotermia. Abrigaremos al herido
con toda la ropa que nos sobre, y si es posible, lo situaremos al sol,
resguardado del viento. Si llevamos glucosa, alguna barrita o bebida
energética también puede ayudar.
- Distraer
al accidentado minimizando la gravedad
de las heridas y sus consecuencias. Evitaremos también que participe
en la planificación de su evacuación. Es el momento de
captar su atención con una buena historia hasta que llegue la
ayuda.
En cualquier caso e independientemente
de la gravedad de las lesiones, lo mejor es que las evalúe un médico.
No es la primera vez que se produce una fractura cuando aparentemente
no la hay.
LA
ALIMENTACION
En invierno, el consumo energético
de nuestro cuerpo es más elevado pues, aparte de ayudarnos a pedalear,
debe mantener la temperatura de las partes del cuerpo que menos ejercitamos.
Siempre hay que llevar alguna barrita de más por si nos encontramos
con alguna situación imprevista.
LA
MOCHILA
Desde que
la usas por primera vez, la mochila
de hidratación se convierte en un elemento imprescindible en cualquier
salida, tanto en verano como en invierno. No cabe duda de que es la manera
más cómoda de mantener una buena hidratación durante
más tiempo. A parte del agua, nos sirve para transportar la comida,
las herramientas, los mapas, la brújula, la bomba, el móvil,
el chubasquero y el resto de ropa que nos vaya sobrando.
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