[ver artículo anterior: Deporte y Hepatitis C]

Toda mi vida cambió cuando, de forma casual, me detectaron Hepatitis C. Tras el golpe que esto supuso para mí y para mi familia, me di cuenta de la desinformación que tenía sobre la enfermedad y de los prejuicios que la sociedad alberga contra los que la padecemos, así que decidí combatirla con todos los medios a mi alcance.

Por aquella época me gustaba el ciclismo y pensé que sería una buena terapia, que me fortalecería tanto física como mentalmente. Mis médicos me dieron la razón pero antes me aconsejaron visitar a un especialista en medicina deportiva, no sólo por mi hígado, sino por mi salud en general.

La gente que conozco del mundo de la bicicleta me recomendó cierta clínica de Valencia, especializada en ciclismo. Les expuse mi caso y como esperaba, no pusieron ninguna pega. Me hicieron una prueba de esfuerzo y quedé con ellos para volver cuando empezase con el tratamiento (Interferón y Ribavirina).

Este año he decidido federarme, entre otras cosas, porque con la licencia se incluye un seguro médico con buenos profesionales y asistencia en caso de accidente. Además, quiero correr en varias marchas y siempre sale más barata la inscripción. En la Federació de Ciclisme de la Comunitat Valenciana (FCCV) me pedían para la obtención de la licencia "Master 30" un certificado médico, por lo que decidí llamar ala clínica y les expuse mis intenciones. A pesar de que constaba en mi ficha, les recordé que padecía hepatitis. Me dieron fecha para realizar una prueba de esfuerzo con el fin de evaluar mi estado de salud y, una vez dispusieran de toda la información necesaria, emitir el certificado.

Llegué a la clínica y me atendió la misma doctora que en la visita anterior. Me recordaba porque desgraciadamente, no es frecuente ver enfermos de hepatitis en este tipo de consultas. Revisó la prueba de esfuerzo anterior y decidió que no era necesario realizar otra porque era bastante reciente. Me recetó unas sales minerales y un antioxidante. Mi sorpresa vino cuando le di el certificado para que lo firmara y ella me dijo que "no era partidaria de firmarlo". Yo la miré y le dije: "¿Es que los que tenemos Hepatitis C no podemos federarnos?". No recibí ninguna contestación convincente.

En ningún momento pretendí que en ese certificado se ocultase mi enfermedad pero, en aquel momento no supe reaccionar. La visita duró 17 minutos, me cobraron 80 euros y salí sin prueba de esfuerzo y sin certificado médico. No se me iba de la cabeza, cada vez estaba más indignado, por lo que decidí averiguar si me equivocaba o realmente tenía razones para sentirme así.

Llamé a la FCCV para saber si había alguna incompatibilidad entre mi enfermedad y la licencia federativa. Después de algunas averiguaciones, me dijeron que no, siempre y cuando realizara una prueba de esfuerzo bajo supervisión médica. Inmediatamente busqué otra clínica donde me hicieron la prueba y, al determinar que entraba dentro de la normalidad, me firmaron el certificado médico con el que finalmente he tramitado mi licencia, indicando en el lugar correspondiente la enfermedad que padezco y el tratamiento que recibo.

Decidí también exponer mi caso en la Asociación Española de Enfermos de Hepatitis C de la cual soy miembro. Están especialmente sensibilizados con estos asuntos y tienen más peso específico que un particular a la hora de relacionarse con ciertas instituciones. Se pusieron en contacto con la FCCV para solicitar por escrito lo que a mí me habían dicho por teléfono. Finalmente, tras varios meses de espera y muchas gestiones, no sólo en la FCCV sino también en la Federación Española de Ciclismo y en el Consejo Superior de Deportes he obtenido la confirmación por escrito.

Ahora, con la prueba en la mano de que la razón me asiste, mi objetivo es que a ningún enfermo de hepatitis (o de cualquier enfermedad similar) le ocurra lo que a mí me ha pasado. Que nadie nos discrimine por nuestra condición de enfermos. En ocasiones sufrimos la incomprensión de algunas personas debido a sus prejuicios y a su falta de información, pero esta situación no es tolerable si se produce dentro de la profesión médica.

Fdo: David López Montero

Si tienes hepatitis C y crees que te puedo ser de ayuda escríbeme a david_lopez@maspedales.com

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